Hoy se celebra el día de la bandera en Argentina. Vengo sintiendo más fuertemente esto de argentina. El país que soy. Las intermitencias de la vida. No todo es tan planeado. Puede ser más fluyente. ¡Oh, gente! Oxente!
Esto de la nacionalidad vuelve de varias maneras. Era de un modo, ahora es de otros. Ser argentino(a) ¿Qué es esto? No es tener un cierto papel. Un documento de identidad ¿no cierto? Cuando me vine a Brasil tuve que cambiar de identidad. ¿Cómo? Nada de eso.
Nunca cambié de identidad. No tendría cómo hacerlo. Sigo siendo yo mismo nomás. Mendocino de pura cepa. Argentina soy yo. Las intermitencias de la vida. Sigo descubriendo algo que ya dije en mi libro Libertatura. La vida es un cambio continuo. Una sorpresa constante.
Todo cambia, como dice la canción no sé si de Mercedes Sosa. El asunto es vivir. Pero esto no es tan fácil como decirlo. Hay que hacerlo. Hacer la vida. Una de las formas de hacerlo es poetizando. Viviendo el instante. Los instantes. Más lo vivido que lo pensado.
Así uno puede ir fluyendo, en vez de perderse en prisiones comportamentales. Muchas veces falta el diálogo. El prejuicio. La condena. La exclusión. La violencia interior. La negación de uno mismo(a). De ahí nace, a mi ver, buena parte de la violencia social.
Y para ir viviendo la vida nueva, les contaba, escribir. Decir lo que vamos viviendo. Lo que va siendo. Alguien lo dirá por escrito, como es mi caso, pero otros(as) lo dirán de otras formas. Gestos. Expresiones. Miradas. Verme como me ven. Lo empiezo a ver. O lo vuelvo a ver.
Vuelvo a verme como me ven, y así me voy viendo mejor cómo soy. Me ven mejor que como me veo yo. Libertad. Me estoy libertando. Liberando. Algo que buscaba pensando, me libero dispensando. Despapelando. Volviendo a ser.
(20-06-2026)

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
