Presencias celestiales iluminan
las horas de fatiga y desvarío.
Ellos están aquí,
son lámparas vivientes,
que mueven en silencio sus alas incorpóreas.
Un pájaro de plumaje hecho de miel y de canela
acaba de posarse en mi ventana.
Presencias celestiales iluminan
las horas de fatiga y desvarío.
Ellos están aquí,
son lámparas vivientes,
que mueven en silencio sus alas incorpóreas.
Un pájaro de plumaje hecho de miel y de canela
acaba de posarse en mi ventana.
Pingback: Presencias – LiberaPensado