Hoy me levanté con unas ganas bárbaras de escribir algo sobre por qué leer Em busca de um homem sensível, de Anaïs Nin.
Y lo voy a decir ya nomás, ya que no tengo demasiado tiempo. Restricciones temporales necesarias, como saben.
En primer lugar, porque es un espejo de lo que soy, lo que fui siendo, lo que quiero seguir siendo, y lo que me gustaría ser.
Si esto les pudiera llegar a parecer incomprensible, lean el libro.
Hay un lugar para hombres sensibles en el mundo. Artistas. Gente que construye su mundo. Hombres para quienes la realidad es una construcción subjetiva.
Hombres para quienes la guerra no tiene ningún sentido.
La autora lo dice en un lenguaje seguro y firme, con la seguridad de quien anduvo por esos caminos.
Alguien que hizo un lugar en el mundo para sí misma, como yo, como quienes hemos vivido en países en guerra y no nos hemos destruido.
No nos hemos culpabilizado por la violencia que la guerra nos metió adentro.
No nos perdimos en el extravío de la ausencia de sí que un sistema basado en la negación de la vida impone o trata de imponer.
La vida diaria, la escucha de uno mismo que nos resguarda de la despersonalización, el tomarnos en cuenta, son importantes para seguir enteros.
Digo enteros, pues la autora se refiere especialmente a hombres. Hombres que pueden elegir o deberían ser capaces de elegir un camino de amor, autoaceptación, y no la guerra.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
