La insensibilidad de Cristina Kirchner

Por Humberto Tumini

Si hay algo llamativo en determinadas situaciones, es la insensibilidad que muestra la Presidenta. Nadie ignora que debe dar respuestas políticas a determinados acontecimientos y que es lógico que a veces se defienda, pero es difícil de aceptar tanta deshumanización frente a determinados hechos, muy traumáticos tanto para sus protagonistas como para la sociedad toda. Mas aun viniendo de una dirigente que se reivindica a si misma como progresista, que dice vivir preocupada por su pueblo -que no es una entelequia, sino que lo conforman argentinos y argentinas de carne y hueso-, por su felicidad y bienestar.

Cuando la tragedia ferroviaria de Once enlutó la argentina, Cristina se mantuvo en silencio largos días, ni siquiera una palabra de condolencias a los familiares de los muertos (lo mismo hicieron Néstor Kirchner y ella cuando sucedió lo de Cromañón). Luego dijo que hablaría cuando la justicia se expidiera y que no esperaran de ella “la foto o el discurso fácil”. Habían fallecido mas de 50 personas, la mayoría de ellos trabajadores. Al mismo tiempo puso de inmediato y antes de que hablara la justicia, a sus funcionarios y voceros a echarle la culpa al guarda, a la oposición y hasta a la propia gente por viajar en el primer vagón. Ni que hablar de lo declarado por el secretario de transporte, Schiavi, de que hubo muchas muertes porque era día laborable y no feriado.

Ahora, con lo de Nisman, repitió la Presidenta la misma conducta de siempre. Cierto es que el fiscal había presentado una grave denuncia en contra suya y que el gobierno, desde que había firmado el memorándum con Irán, estaba enfrentado con él. Pero acababa de morir trágicamente. Nada, ni una condolencia a la familia, ninguna muestra de pesar aunque lo considerara un enemigo. Sin siquiera tener presente que, como ella siempre dice, es la presidenta “de los 40 millones de argentinos”, de los que la quieren y de los que no.

Por el contrario, desde el principio se ensañó con el muerto, al que no le dedicó palabra alguna, pero si dos cartas. Ella, sus funcionarios, los habituales voceros “paraoficiales” y los medios de comunicación que controlan, primero prácticamente lo presentaron como un truhán, que hasta había dejado sola a su hija en un aeropuerto para venir a hacer maldades a la Argentina; para luego suicidarse al quedar en evidencia -supuestamente- su mala fe. Mas tarde cambiaron el casete y pasaron a decir que en realidad a Nisman lo habían asesinado oscuras fuerzas del mal; pero que seguía siendo una muy mala persona que se había dedicado a dañar a la Presidenta y su gobierno.

Mas allá de la opinión que a uno le merezca semejante deshumanización de quién ejerce la mas alta responsabilidad institucional del país. Lo cierto es que al mismo tiempo, como le sucede seguramente a millones y millones de compatriotas, uno se llena de desconfianza y se pregunta si, acorde a esas conductas que uno observa, no será que para este gobierno todo vale.

Pareciera que si.

Fuente: Libres del Sur
http://libresdelsur.org.ar/noticia/la-insensibilidad-de-cristina-kirchner

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