Noche sin dormir. Insônia. ¿Con o sin acento circunflejo? Lo dejo así nomás como está. Ya casi es mañana. Mientras escriba algunas de las palabras siguientes, ya será otro día. Así es la vida.
No siempre consigo atenerme a ciertos hábitos. Ya pasó el tiempo en que todo estaba más o menos encuadrado. Ahora es otro tiempo. Un tiempo nuevo, vengo diciendo. Siendo. Sí. En do. Re. Mí. Fa. Sol.
Jugar. Vuelvo a jugar. La vida como juego. Descubrimiento. Libertad con responsabilidad. Descubrimiento. Sorpresa. Eso. Sí. Vuelvo a sorprenderme con la vida y conmigo mismo. Novedades. Novedad. Es.
Ya es martes 9 de junio de 2026. ¿Se dan cuenta? Un nuevo día llegó, así como quien no quiere la cosa. Los libros. Los colores. Todo está como siempre. Pero algo nuevo llegó.
Ya son tres minutos de esta terça-feira. En seguida será el minuto 4. Y así seguirá el día minuto a minuto. Veo el parque San Martín de Mendoza, Argentina, mi tierra natal. El club Independiente Rivadavia. Godoy Cruz. Mi familia. Mis amigas y amigos. Mis sueños.
Ahora entiendo. El sueño no viene porque vivo un sueño. Todos mis sueños. Las pesadillas quedaron para atrás. Todo se presenta con nitidez. La casa donde viví con mis padres y hermanos en la calle Leonidas Aguirre 313. La montaña. Ir y venir. ¿Adónde quiero llegar? Adonde estoy. Un tiempo libre.
Crear. Fluir. Pintar. Amarillo. Rojo. El mar. La espera. ¿Qué espero? La esperanza. Mi atención registra como novedad todo lo que existe. Todo me llama la atención. Inclusive las repeticiones. La vida es un proceso progresivo. Ascendente. Esto es talvez lo más notable de esta etapa de la vida.
Aparentemente uno debería estar no sé cómo decir. Medio como que esperando la muerte. Pero no, al contrario. Lo más notable es que sucede lo contrario, exactamente. La muerte es lo que se va alejando cada vez más. Es como si de pronto hubiera ido despertando. Reencontrando la vida.
Como antes. Como siempre. Sólo que con una intensidad y una cualidad redoblada. Una esperanza activa. Un ver que la acción colectiva, o mejor dicho las acciones colectivas en las que me he ido empeñando, han ido floreciendo una a una, formando un jardín lleno de flores.
Lo que dolió fue dejando lugar para un no sé bien cómo decir. Un estado de paz silenciosa y serena. Un contentamiento que surge de una confianza creciente en el poder exactamente del cambio aparentemente tan pequeño que se procesa en el interior de cada ser.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
