Por Edgar Romero. La Cumbre de los Pueblos de América Latina, el Caribe y Europa, efectuada este fin de semana en Santiago de Chile, concluyó con un llamado urgente a fortalecer la unidad popular y acabar con sectores que buscan la división.
“No podemos dividir más las instancias organizativas en las que estamos. Conducir hacia un proyecto en la diversidad es el mayor desafío que se nos presenta para la generación de una alternativa real de poder popular”, expresa la declaración final de las organizaciones sociales que participaron en el encuentro, efectuado a la par de la I Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE).
El documento agrega que se debe “romper con los sectarismos que fragmentan, dividen e impiden la construcción de unidad del campo popular. Es una tarea urgente”.
También resalta la prevalencia de la unidad para cumplir objetivos como la recuperación de los derechos y bienes naturales arrebatados a los pueblos, los cuales “deben ser recuperados por medio de la nacionalización, la comunitarización de los bienes y servicios, los medios de producción y el reconocimiento constitucional de la naturaleza como sujeto de derecho”.
Asimismo, insta a “promover el paradigma del buen vivir, basado en el equilibrio del ser humano con la naturaleza y el medio ambiente, y los derechos de la tierra al servicio de los pueblos con una economía plural y solidaria”.
La unidad debe servir para concretar en cada uno de los países de América Latina, el Caribe y Europa una “democracia directa, participativa y popular desde las bases sociales”, refiere.
Expresión popular y autodeterminación
La Cumbre de los Pueblos también expresó su rechazo al “avance de la represión y la criminalización de la protesta”, principalmente en países de Europa.
Al respecto, señaló que los “movimientos sociales y populares debemos articularnos de tal manera de generar la fuerza necesaria para frenar el avance de leyes antiterroristas y la inserción en las comunidades indígenas de nuestros pueblos, como a su vez la militarización imperialista que ha instalado bases militares en América Latina, Europa y el Caribe”.
Asimismo, abogó por el “respeto a la libre determinación de los pueblos originarios del mundo, entendiéndolos como pueblos hermanos no sometidos a la territorialidad impuesta por la colonización”.
Fuente: AVN 28/01/2013 12:28
