Componiéndose

El proceso de construcción de un libro es tan o más fascinante que el de escribir los textos que lo irán a componer. Cuando vas pensando en el nuevo libro, vienen todo tipo de imágenes. Libros a los cuales te gustaría que el tuyo se pareciera. Libros a los cuales sin duda se parece. Y el processo de visitar los textos que supones podrían llegar a formar parte del nuevo libro, te depara sorpresas muy agradables, muchas veces. Verdaderas revelaciones. Cosas que te traen ecos de tí mismo. Ecos de tanta gente, de tantos lugares, de tantas cosas que pensaste, que sentiste, que hiciste. De pronto escribir un libro, escribir, es como irse juntando. Es como irse recogiendo de millares de situaciones tan diferentes, que se habrían perdido o dispersado si no las hubieras anotado, si no hubieras al menos registrado algunas líneas, algunas palabras.

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