Tiempo

Un día es todo el tiempo.
Salir de una prisión.
Volver a la vida.
Puedo estar aquí.
De hecho, estoy aquí.
Nunca me fui.
Son instantes.
Fracción de segundos.
No necesito controlar todo.
En realidad, casi no hay nada que pueda controlar.
Más bien fluyo.
Ya es de noche
Y espero el sol de cada día.
No necesito esperar tanto de nadie.
Puedo apenas vivir.
Honrar el hecho de estar vivo.
Trato de mantener el rumbo.
Un rumbo que sigo desde muy niño.
Esto me alivia.
No tengo que atender a demandas desmedidas.
Es un camino sencillo.
Y no es privado. Es compartido.
Es un camino de muchos.
Tropiezo y caigo. Sigo adelante.
Día tras día.
No estoy siendo juzgado.
Nadie me condena. Ni yo me condeno.
Por eso ya casi no ataco. Más bien me defiendo cuando es necesario.
Pero generalmente los ataques son imaginarios. Resabios de pasados que pasan.
Ataques que dejaron huellas que me veo obligado a transformar en flores. Belleza. Paz. Cielo. Sol. Justicia. Limpieza. Claridad. Amor. Esperanza.
Estoy bien. Mejor que antes. Crecí. Me multipliqué. Me integré. Y sigo integrándome.
Estoy lejos de la perfección.
Más bien busco la aceptación. De mí mismo en primer lugar. La aceptación ajena me ha ayudado muchísimo. Y la agradezco.
Soy múltiple y diverso.
Como el tiempo.
Cumpleaños. Fiestas. Compañía. Humanidad. Me acostumbro a ser humano. Diverso. Verso. No hay papeles. Hay vida.

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