Positivar la vida

Hablar de sí, en primera persona. Esto hacemos en la Terapia Comunitaria. Esto hago yo, y es también lo que hacía con mis alumnas y alumnos en sala de clase. Aprender a ser la persona que somos. La persona que soy.

Habitarme y amarme. Amarme, no armarme. Nunca contra mí. Y aún cuando deba enfrentar las batallas que la vida impone y exige, ser siempre entero, de una sola pieza, como aprendí en mi familia y en la vida. ¿A qué viene esto?

Positivar la vida. Positivar el estar vivo y sano. Vivo y sano y amando. A mando de mí mismo cada vez más. Poniendo afuera lo que no es mío. Sacando lo que no me pertenece aún que esté en mí. Lo que fue plantando pero no quiero más porque no es mío.

¿Y qué es lo mío? El casamiento de Marina. ¿Voy o no voy? ¿Quiero o no quiero? Lo sabré a la hora señalada. Las palabras son justas y exactas. Voy aprendiendo a ser el que soy, el que es. La persona que soy. Insisto en esto porque es lo que me toca. Lo que vengo haciendo sin cesar.

Dejando los papeles a los que me había pegado. Actualización es esto. Ver el que nació de todo este trayecto al borde del crepúsculo. Saberme y saberlo. Dejarme llevar. No mirar hacia atrás. Mejor dicho, ver que el pasado de hecho pasó. Es otro tiempo. No olvido, ya que no existe el olvido. Resignifico el estar vivo.

Um comentário sobre “Positivar la vida”

  1. Mais uma vez excente, amigo Rolando!
    Resignificar o que sou me impele para frente sempre!!!
    Gratidão por reforçar tão lindamente!
    Xeros no coração.

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