Naturalmente

La puesta del sol en João Pessoa

¿Qué guardaría de este día?

Ver la belleza alegra y anima

En la calle, en la playa, donde sea

No cargo más cruces, ni mías ni ajenas.

Me perdono por todo. Por lo que sea. Lo que fue, lo que no fue, lo que podría haber llegado a ser.

No tengo culpa de nada ni por nada.

Me perdono preventivamente.

Soy inocente.

Hay algo de indeciblemente bello en los colores del crepúsculo

Verlos una y otra vez, me trae una paz serena y profunda.

No me obligo a hacer más de lo que puedo.

Sigo naturalizando mi estar aquí.

Escribir me ayuda a tomar consciencia de lo que voy aprendiendo y practicando.

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