Esencialmente

¿Será que nos dejaron solamente el espacio para la queja, la denuncia, el lamento?

No hay nada de malo con la denuncia, la queja ni el lamento.

Pero el eje de lo humano es la construcción, es la creación, es el hacer que redime.

La poesía como lugar por excelencia donde realizamos nuestra esencia.

El arte, la pintura, la lectura, la literatura, la música, el baile, los cuentos, el dibujo.

Encontrar un lugar y un tiempo pare fundirnos con lo eterno.

No podemos ceder lo que es imprescindible, si no queremos reducirnos a meras máquinas.

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