El orden internacional y el genocidio argentino

Cuando se procesó en Argentina la ejecución de más de 30.000 personas, entre los años 1976 y 1983, casi no hubo presiones internacionales para parar la matanza. Digo casi, pensando en las presiones del gobierno Jimmy Carter para tratar de impedir la ejecución del profesor Mauricio López, en la provincia de San Luis. Por lo demás, la llamada comunidad internacional no pareció molestarse demasiado con las crueles torturas aplicadas por la camarilla militar comandada por los genocidas Videla, Massera y Agosti al grueso de la población civil desarmada.

Años después, algunos países como Francia, Alemania, España, parecieron despertar del olvido. Las monjas francesas asesinadas. Ciudadanos de otros países asesinados. No interesaban los muertos argentinos. Esos podían morir nomás, como murieron, como morimos todos un poco. No se ven tribunales internacionales de justicia juzgando el genocidio.

Yo me pregunto si nos dejaron morir porque no éramos judíos, no éramos algo importante para el capital. Carne de cañón, eso deben haber pensado que éramos. No ignoro, y debo resaltar, el papel del ACNUR, del Consejo Mundial de Iglesias, del Servicio Universitario Mundial, Caritas, y otras entidades que socorrían sobrevivientes. El CIDH de la OEA también se jugó, hay que decirlo. Pero, ¿Y los gobiernos? ¿Y el mundo? Miraban hacia otro lado.

Los judíos la pasaron mal en el genocidio. La crueldad de los bárbaros era encarnizada con ellos, no lo ignoro. Pero esto se supo después, al menos, lo supe después. Se encarnizaban con la minorías, el odio nazi a lo diferente. ¿Qué Argentina quedó después de eso? Han pasado muchos años. Pasaron años, y no pasaron. De algún modo, es algo que no pasa. Hay días que parece tan lejos. Hay horas que pienso que el olvido podría llegar. Pero no sin justicia. Los muertos, y todos quedamos un poco muertos, en algún sentido muy heridos por la bárbara matanza, por la innominable traición, por la felonía nazi perpetrada contra el pueblo argentino, clamamos por justicia. En algún sentido a todos nos mataron, mataron a la nación argentina, mataron la inocencia, en algún sentido.

Yo me pregunto, y seguiré preguntándome hasta que vea al último canalla, al último psicópata, al último corrupto, al último traidor, al último nazi y fascista, al último asesino, condenados por crímenes contra la humanidad: ¿Dónde estaba el orden internacional, dónde la ONU? Y no digan que es venganza, saben que es justicia.

Solamente justicia.

http://www.elortiba.org/notatapa13.html

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