La tarea de componer un libro es una especie de encuentro con la eternidad.
Uno va juntando pedacitos de tiempo que fue captando con el pasar de los días, y en esta costura, vamos llegando a un tiempo unificado. El tiempo sin tiempo de lo poético. Así, de pronto podemos volver a tomar contacto con tantos instantes que fuimos viviendo.
Momentos singulares. Situaciones de lo cotidiano que se reúnen en nuestra memoria y en el sentimiento. Esto nos rescata del tedio vital, esa especie de cansancio que puede asolarnos, cuando perdemos la noción de que cada instante, cada pequeña o grande cosa que nos toca vivir, son partes inseparables de un único mosaico cósmico que nos contiene.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
