Arte

Imaginación. Fantasía. Arte. Creatividad. Hago el mundo en el que vivo.

Así recupero mi paz. Y habito una eternidad a mi alcance. Vivo lo que quiero, como quiero, cuando quiero.

Normas y reglas obedezco. Sin orden no hay humanidad. Pero la vida plena, esa por la cual y para la cual vale la pena la existencia, esa la hago con mis propias manos.

Vivo allí. Es donde y lo que puedo vivir. Un lugar que hago con quien está a mi lado. Con quien vale la pena viajar.

Sólo por haber escrito me alivio. Respiro hondo. Todo es como debe ser. No puedo hacer más de lo que hago.

Todo está bien. En mí está todo bien. No puedo dirigir los actos de las demás personas. Puedo contactarlas. Pero sus actos y reacciones no están bajo mi control.

Trato de controlar mis actos. O bien dirigirlos a lo que quiero. Cuando no puedo, pido ayuda a la comunidad o a personas de entera confianza

O también rezo. Converso con Dios. Contacto el Dios de mi vida, que me trajo hasta aquí y está aquí conmigo.

Entonces disminuye mi angustia o ansiedad. Me tranquilizo. Veo que está todo bien. No me exijo demasiado.

No me castigo ni condeno. No me culpo. Trato de hacer silencio interior. Perdono y me perdono. Así encuentro paz.

Pasan los días. Pasan las hojas de los libros que leo, que también me traen paz. Pinto y esto también me relaja.

Pido disculpas si creo que lastimé a alguien. No me exijo perfección. Sigo adelante con esa confianza que trato de construir diariamente.

Y me río más. Mucho más y más fácilmente. Como antes. La vida es más bella cuando me río. Recibo ayuda preciosa de gente querida.

Dejo de vivir a la defensiva. Y no me escondo ni me escapo tanto. No hay motivos para tanta fuga ni ataque. En realidad, ya no hay ataques.

Escribiendo me voy viendo como soy. Integro todos mis pasos. Piso un suelo firme. Y me nutro de la presencia de mis seres queridos.

Me abro más al mundo y a la vida. El arte me muestra como parte de la creación. Me integra. Me une. Me consuela. Me nutre.

Nada es tan pesado cuando estoy en este mi mundo de arte. Nada pesa. Nada. Nada aprieta tanto ni cierra tanto los caminos. Siempre hay una brecha. Una posibilidad.

Vuelve una sensación primera. Aquí no hay distorsiones de ningún tipo. Todo fluye y yo con todo. Voy yendo y vengo. Como las olas del mar.

Como el sol de cada día.

(22-07-2026)

Deixe uma resposta