Identidad

Dicen por ahí que yo soy 8 u 80. Oito ou oitenta. ¿Ya han visto al sol? ¿Como va de un lado al otro, de un extremo al otro?

Y sigue siendo siempre sol. Yo me levanto tempranito para esperarle. ¡Hermano Sol, buen día!

Hay gente por ahí que se acostumbró a disociarse. Ser lo que no es. Creer lo que no cree. Decir lo que le conviene, no lo que es. En algún sentido, es el entrenamiento para vivir en sociedad.

Pero en algún momento hay que hacer el camino de vuelta. Simplemente porque la versión construída no soy yo. No sos vos. No es. Y aquella que se va a morir, que sea la mejor versión. La más bonita por ser real y verdadera.

Por eso estas líneas, este diario trabajo de escultor. No digo de escultora, como manda la moda. Digo escultor nomás porque me doy cuenta de que voy borrando partes extrañas, partes ajenas voy borrando.

Las escultoras han de tener sus propios puntos de vista y experiencia. Tratan de borrar las diferencias como si fuéramos todos y todas una sola masa uniforme, informe. Pensar lo mismo, hacer lo mismo, todo lo mismo.

Eso no es vida. Eso es muerte en vida. Es la segunda vez que hablo de la muerte. No me gusta la perspectiva de morir. Pero nadie me preguntó. Es un dato de la realidad. Me ayuda a ser más verdadero. Más certero. Saboreo más todo lo que sucede.

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