¿Adónde estábamos yendo con tanta prisa?

“¿Adónde estábamos yendo con tanta prisa?” preguntaba el Papa Francisco al comienzo de la pandemia.

La prisa me desconecta del presente

Paso sin estar.

Estoy no estando.

Estoy más bien desubicado. Fuera de lugar.

Es lo peor que nos puede pasar.

Hoy fui a hacer unas compras en Jacumã.

Me daba cuenta de que sigo siendo el mismo.

Hay poder en esto.

Por más que tenía cierta prisa e inquietud, pude controlarme.

Conversé con algunas personas en el supermercado.

Sentí la quietud y tranquilidad del interior

Gente que tiene tiempo para escucharnos

Prestan atención.

Pero no están tensos ni tensas.

No tienen apuro. Volví reencontrado con todo lo que soy.

Terapia de la vida.

Me doy cuenta de que tenemos varias atenciones, no una sola.

Ellas funcionan simultáneamente, independientemente y conjuntamente.

Es una sinfonía

Por eso hay más fuerza.

La fuerza es la unión.

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