Una persona, una palabra

Razones del arte. Razones de la obra de arte

Muchas son las oportunidades en que me he volcado a estas indagaciones

¿Por qué crear?

¿Qué es lo que creamos cuando creamos?

Créanme o no, las respuestas son tantas y tan variadas

Ninguna fútil

Que me convenzo de que la búsqueda que se orienta por estas preguntas

Es tan o más valiosa que los propios tesoros encontrados

Las respuestas de Van Gogh, Machado de Assis, Fernando Pessoa, Ray Bradbury, Anaïs Nin, Marcel Proust, Henry James, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Fernando Pessoa, Los Beatles, Herbert Read…

Yo mismo, que me busqué y me encontré

Y me sigo buscando y encontrando

En ese espacio de sobrevivencia que es resistencia

Insistencia

Paciencia infinita para reencontrar las fuentes de la vida

No dejo de remitirme de contínuo a este espacio creativo

Donde se deshacen las cadenas opresivas

Y el ser respira libre, sin amarras de ninguna clase

Tengo pena de quien pasó por la vida inadvertidamente

Sin darse cuenta de que podría haber vivido una vida que pudiera llamar de suya

Al mismo tiempo me defiendo de ese tipo de gente

Que patea y patalea y hace ruido y trata de imponer la barbarie

Yo no voy por ahí

Mas bien sigo por aquí nomás

A mi modo, que no es siempre igual ni tampoco tan discontínuo

Al menos tengo certeza de que cuando llegue a la puerta del cielo

Que es aquí o puede serlo

Será casi como estar volviendo

Estar de nuevo aquí mismo

Donde estuve cada minuto de mi vida

Aún en los momentos más sombríos

Una luz adentro o al lado

Una persona, una palabra.

 

 

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