Un día nomás, día

Un día sin teología, son terapia, sin sociología, sin filosofía, sin ideología, sin causas, sin cobranzas, sin exigencias, sin compulsión, sin forzaciones de barra, sin demasiados telefonemas, solo los indispensables, y la alegría de oír un amigo, un amigo nuevo que evoca viejos nuevos amigos. Andar por la ciudad sin rumbo, evocando una ciudad que buscaste toda tu vida sin saber que estaba en ti, que eras vos mismo o vos misma, dependiendo si sos mujer u hombre que me leés, que leés estas palabras que bajan al renglón esta tarde. No quiero convencerte de nada, no sabría de que. Tampoco quiero convencerme de nada, no sabría de que. Apenas hoy, desde que el día comenzó, me negué a cumplir deberes. Como un Gandhi sin turbante ni rueca, ni ahimsa ni nada de lo que a él lo caracteriza. Apenas un día sin obligaciones. Desobediencia civil. Só por hoje.

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