Tener un lugar

Tener un lugar. Yo creo que todas las personas necesitamos un lugar. Esto es imperioso e inevitable.

Por poco que miremos alrededor, sin embargo, veremos que por todas partes se da exactamente lo contrario.

Hay quienes pueden y tienen, y quienes quedan afuera y no pueden ni tienen nada.

La exclusión y la desigualdad son constantes en la sociedad en que vivimos. Se niega la vida, que no debería nunca jamás ser negociada. Se mata y se muere por nada.

No se mata solamente en las guerras sino también en las guerras cotidianas que niegan espacio y derecho a la vida a la gran mayoría de las personas.

Negar educación, salud, trabajo y educación, es ir matando desde el vamos. La persona se va deformando sin darse cuenta.

Se va transformando en una especie de monigote manipulable. No es necesario que sea así. Nadie necesita passar hambre para que otras personas vivan mejor.

Las luchas por la educación abierta y transformadora deben ser constantes, contínuas, permanentes. Combatir la ignorancia es abrir los ojos.

Enseñar a ver el mundo desde la perspectiva de cada uno, de cada una. Tratar de unirnos desde el corazón, en vez de insistir en dejarnos manejar por los poderes que nos separan y oponen unos a otros, unas a otras.

El día que nos juntemos por lo que es más valioso, no habrá nunca más guerra. No dejemos que nos roben el alma. No cedamos en este terreno último y primero. ¡Que cada instante sea nuestro!

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