Sentido

Venir a este lugar se ha hecho ya un hábito. Atiendo al llamado que me trae a las hojas de esta revista. Hojas de libros y cuadernos. Mi vida ha transcurrido en buena medida en ese espacio mínimo.

Desde mis primeiros años me acostumbré a asomarme al mundo de los impresos. Revistas. Libros. Diarios. Ahora vengo a buscar la posibilidad de conversar con quien pueda estar allí.

Educación y cultura. Arte y poesía. Historia y filosofia. Vida cotidiana y fé. Todo pasa por las páginas de los libros. Por poco que sintamos la necesidad de introducirnos en el vasto y esencial mundo de lo humano, inevitablemente tendremos que terminar leyendo libros.

Escribiendo. Compartiendo opiniones y visiones de mundo. Descubriendo que el mundo y la vida son intersecciones de innumerables dimensiones. Intereses se cruzan, se chocan.

Pero la cooperación, la complementariedad, la necesidad que tenemos de convivir en comunidad, nos hacen darnos las manos. Tratar de ver qué es lo que las demás personas tienen que yo no tengo.

Nace la solidaridad. Qué tengo yo que las demás personas no tienen. Puedo contribuir al bien común. La vida es muy corta.

La línea del tiempo nos va dando señales de que aquello que nos espera después del último suspiro es de una bondad indescriptible.

La suma de los pasos que me trajo hasta aquí se entreteje con incontables otros caminos, componiendo el tejido del universo.

Esto es concreto. Nadie existe en soledad. Cuanto más yo sea conciente de este pertenecimiento más paz tendré en el corazón.

Deixe uma resposta