Puedo engañarme, y ciertamente me engañaré. Pero hay una cosa que trato de evitar a toda costa, y es la desesperanza. Creo que vale la pena seguir creyendo, seguir apostando en que el trabajo colectivo, la gente bien intencionada, por todas partes son el camino para mejorar la vida de todos y de todas. Mantener la esperanza no es un acto ciego, no es darle cheques en blanco a desconocidos o desconocidas. Mantener la esperanza es seguir creyendo que lo bueno es siempre resultado del esfuerzo contínuo y colectivo. La vita é una speranza que camina.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/

A Esperança é combustão para uma vida sadia.
abraços de luz.
Maria Raimunda.