Por Marcela Nieto1
Con el nombre de “Rondas Migrantes” quisimos hacer un homenaje al coraje, al valor que implica salir de tu lugar conocido, a la esperanza que se esconde en esas almas arriesgadas que nos animamos a ver posibilidades en otros lugares, sabemos que como muchas especies tanto del reino animal, como vegetal migran cuando ya ese lugar de origen no les da una respuesta adecuada o cuando la adversidad se les hace intolerable.
Ese es el valor que quisimos resaltar, la capacidad que todo Ser tiene de adaptarse y el coraje de intentar. Nos cuestionamos mucho si estaba bien o no el nombre, quizá si alguien se sentiría afuera, si era lo suficientemente contenedor… pero lo cierto es que con el paso del tiempo y el ir afirmándonos, pudimos ver en la gente la gracia de pertenecer y eso nos bastó, para seguir nombrándolo así.
Fuimos muy cuidadosas de la intimidad y modo de nombrarse que elegían tener los participantes, ya que muchos tenían miedo de que se conocieran sus nombres completos por encontrarse en situaciones complejas legalmente. Esta fue quizás la razón por la que una gran mayoría eligió no registrase en el formulario de inicio que decidimos usar, más tarde lo re versionamos dejando en el muy pocos datos personales para no incomodar a nadie.
La experiencia en las rondas
Llevamos adelante las rondas migrantes hace ya dos años, podemos decir que ha sido y es una gran experiencia de aprendizaje, en todos los sentidos. A lo largo de los años pasaron por nuestras rondas muchos seres, no tenemos un registro específico de la cantidad, pero si podemos decir que se mantuvo con un grupo promedio de seis a 10 personas por ronda, con una continuidad semanal, valoramos mucho esto ya que se ha dado así desde la autogestión.
Tuvimos que aprender a lidiar con los obstáculos, asimilamos el hecho de que tener una “ronda exitosa” no depende de la cantidad de participantes (ya esto siempre fue fluctuante), comprendimos la importancia de mantener el espacio en el tiempo, para aquellas personas que, aunque no concurran con asiduidad saben que” ahí estamos”, y eso les hace bien… tanto aprendimos… que creo que me llevaría mucho tiempo hablar de cada punto. Pero algo que si quiero resaltar en lo personal es la relación humana
La manera en que hemos llevado adelante esta ronda es bajo la premisa de la horizontalidad que nos deja ver el método de la TCI.
Así, cada una de nosotras, asumimos el desafío profundo de ante todo SER PERSONAS y ESTAR CERCA DE LA GENTE, nos animamos en cada encuentro a conmocionarnos con el otro, podemos abrazarlos, llorar, compartir risas y desilusiones. Sabemos que nuestro contexto es la vida, y nos reverenciamos ante lo obvio: una persona está frente a nosotros, nos dedicamos a percibir su presencia o su ausencia, manifestada en el brillo de sus ojos o en su opacidad, en el pecho hundido, en sus suspiros, ¿en sus silencios y en sus risas…y podemos preguntarle fuera de la sesión: ¿Cómo está su hijo?
Porque lo primero que buscamos es el contacto humano verdadero. Que no es tocarse, ni ser cariñoso, ni ser comprensivo. El contacto humano VERDADERO es el desarrollo de una inteligencia esencial que nos permita percibir la realidad humana y tomarla sin opiniones personales, buscamos de forma incansable caminar por la cuerda de hilos que sujetan la trama de las relaciones reales, nos involucramos con el otro e hicimos del espacio un lugar de pertenencia, no una “ronda de amigos” como parte de un aprendizaje de socialización, sino que cada ronda intentamos que los seres que concurren sean capaces de comprender el valor más profundo de la amistad.
Thomas Moore decía: “Para el alma no hay nada más terapéutico que la amistad”. La amistad no como la conocemos, sino como una cualidad del amor. Comprender que la amistad es el resultado de un proceso en desarrollo, que se da en ambas personas a la vez. El buen desarrollo de esta cualidad humana compromete la conciencia y nos cura del aislamiento. No estoy hablando de hacer buenos amigos, sino de cultivar la amistad como una cualidad del amor.
Me gusta esta idea de que podamos comprender que la vida es con otros… que, si no nos podemos compartir, por más sabios y felices que seamos no tiene mucho sentido.
Que importante tener un lugar donde te esperan, así como sos, que importante tener un lugar a donde ir, que importante sentirte parte de algo… Este ha sido nuestro mayor desafío, y me siento bendecida de haberlo logrado.
Favorecidas por el método y poniendo todos nuestros conocimientos en acción logramos después de estos años de trabajo continuo, sentirnos parte y hacer que los que llegan así lo sientan, que los seres puedan sentirse acogidos, respetados y esperados.
Este es para mí; Mi mayor orgullo.
Gracias.
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1 Profesora de Yoga, especializada en Yoga Comunitario/Embarazo/ Infancias. Directora del Centro Nanay en Argentina. Terapeuta Comunitaria en formación. Terapeuta Corporal especializada en trabajos grupales e individuales. Desde 2021 Co-lidera el proyecto de Terapia Comunitaria Integrativa “Rondas Migrantes”. Terapeuta argentina.
Ponencia compartida con María Muñoz-Grandes (España). Escrito de Marcela Nieto (Argentina) y presentada en el XII Congreso Brasileño de Terapia Comunitaria Integrativa (TCI), IX Congreso Internacional de la TCI y I Encuentro Brasileño de Psiquiatría. En el panel “Experiencias en TCI con grupos de trabajo específicos: aprendizajes y desafíos”. Actividad online del Precongreso en Español del 2 de agosto de 2023.

Excelente trabalho. Acolhimento. Tudo de que um(a) migrante precisa.
Si es una belleza sentir el amor y la acogida de las rondas de migrantes. Gracias Marcela y al equipo