Algunos días uno piensa que podría llegar a querer escribir algo. No sabes si lo harás, de hecho. Ya se ha hecho un hábito estar en la hoja, que de pronto es ya casi más habitual estar en ella, que del lado de acá. Acá, allá, ¿qué es esto, qué es aquello? Hace un ratito te parecía que había una rendija, una posibilidad. Algo que tratabas de atrapar, y que estaba allí (pero dónde, cómo, como diría Julio Cortázar) y que podrías llegar a traer al papel.
No sabes lo que era, no sabes lo que es. La realidad es tan fugitiva. Todo es tan frágil, que te admira como la vida se sustenta. Una vida humana es resultado de tantos cuidados, a lo largo de tanto tempo. Cuidado de padres, de abuelas y abuelos, de hermanos, de hijos e hijas, de amigos y amigas, vecinos y vecinas, gente que has ido encontrando por ahí.
Y un día sabes que todo terminará, al menos piensas que es así, que podrá llegar a ocurrirte, también, de en algún momento, pasar la frontera no sabes bien hacia dónde. Te fascina la fragilidad de la vida. Una flor, un pájaro, una nube, una brizna de hierba, todo participa de la misma fragilidad.
Esto te admira desde hace mucho tempo, y ha admirado y seguirá admirando a mucha gente, siempre. Y en esta línea tan tenue en que te sostienes, en que la vida se va manteniendo, alguna cosa te da alguna señal, a veces, y entonces miras, o paras, prestas atención, escuchas.
Miras todo el tempo vivido, todo lo vivido, y a veces llegas a marearte, por así decirlo. Tantas cosas, tanta gente, tantos lugares, tantas casas, tantas ciudades, tanto de tanto. Y estás aqui, como quien no quiere la cosa. Meta vivir nomás, corriendo o parando, caminando y mirando, yendo y viniendo, como todo el mundo.
Yendo a la verdulería y a la panadería, viendo las caras de la gente, viéndote en las caras de los demás. En ese juego de espejos que fascinaba a Jorge Luis Borges. Y en este mirar y mirarte, mirándote en las caras de los demás, viéndote y perdiéndote de vista, las letras se van alejando de la hoja y va quedando el blanco del margen nomás.
Foto de Julio Cortázar

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
