Poetizar

¿Cómo es que fui a ser poeta? ¿O más bien cuando supe ser poeta? No es algo que lo haya sabido de una vez y para siempre.

Lo supe por una dedicatoria de mi abuela Mamina a un libro que me regaló para mi cumpleaños en 1973. Cartas a Théo, de Vincent Van Gogh.

Mi primer poema, hasta donde va mi memoria, lo escribí en el internado, y se llama “El Manantial.”

Luego viene mi poema “Creo en Dios,” dedicado a mi esposa María Filha: https://revistaconsciencia.com/creo-en-dios-por-rolando-lazarte/

Y sigue la poetización.

Reconocimiento creo que lo tuve siempre.

Vuelto a tenerlo y a serlo ahora que salgo a reconstruir al menos en parte, el camino rosa de domingo pasado.

La flor y el color me llevaron a mis padres. Abuelas, abuelos. El amor de mí a mí por mí. En eso estoy. Amar a Rolando. Marolando.

Mamá y papá amaban poemas. Mamina también. Ahora me estoy amando. ¿A mando de quién? De mí mismo. Me debía esto.

El amor al próximo está bien, pero yo soy el próximo más próximo, y me estaba dejando de lado, al menos en parte.

Arte de Lazarte es volver a ver por sí mismo.

Les iba contando el camino de regreso. Libros rosa. Rosa en la tapa. Una foto de una flor. El lomo rojo. Rosso.

El caso es que ahora que es madrugada, ya casi amanecer del martes 29 de octubre de 2024, sigo con lo mismo.

Poetar como forma de ser.

Mi amigo Alder Calado me hizo saber, cierta vez, que poesía es nacer. Vino a ser como que un descubrimiento progresivo. Reconocimiento.

Miento si les digo que no fue así.

Me gustaría volver a ser poeta en tiempo integral, y lo estoy haciendo, aún cuando escriba en prosa.

No es tan difícil si uno lo intenta. Es dejar que venga la palabra, la vida.

No me canso de agradecer a Gustavo Barreto, creador de Consciência y amigo, la parte que le cabe en este nascer. Sintonía literaria y migratoria.

Quien sabe lo haya intuído visto ya años antes, al fluir en circunstancias adversas. Y reír. Me reía mucho. Y oraba. Meditaba con mis amigos por la mañana, antes de salir el sol.

Sigo meditando tanto como puedo, en esta tierra paraibana, donde se respira poesía.

Otro colaborador de Consciência, Martim Assueros Gomes, viene renovando la poesía cotidiana en las páginas de esta revista que crece con voces plurales. Arte de hablar desde el alma, liberando la palabra.

Amigos necesito y seguiré necesitando mientras viva. Amigas también. No vivo sin afecto. Este espacio sigue siendo un puerto de llegada y una casa. Una ciudad y campo.

No sé qué más diría ya que el sol está llegando. ¡Les dejo y me quedo en buena compañia!

(29/10/2024)

2 comentários sobre “Poetizar”

  1. Viva a poesia de Rolando Lazarte, que lhe é tão peculiar, tão própria, que logo a reconhecemos! Ela nos faz pensar em Martin Heidegge, que certa vez comparou esta modalidade literária com a “mediação entre o sagrado e o humano”. A sensibilidade poética dele toca tanto a nossa sensibilidade que nos faz sentir alívio dos nossos próprios desarranjos anímicos.

  2. Meus pais me fizeram conhecer algo de Martim Heidegger, Martim. E uma poetisa e filósofa argentina, Graciela Maturo, me fez ver que a poesía é um modo de ser e de estar no mundo. Da minha parte, julgo os seus poemas de uma qualidade rara, já que conseguem expressar sentimentos de maneira elevada, sem machucar, sem retraumatizar, ao contrário, sarando, suavizando, animando. Bendita seja esta arte que tanto bem nos faz, não é verdade? Você também consegue fazer rir, atiçando a imaginação e contemplação mais pura!

Deixe uma resposta