Aprendo a amar lo que quedó
Estas piedras
El agua
El sol
La lluvia.
Es una tarea para todos los días
Saber que vuelvo al origen
Y que el niño que fui
Sigue siendo la clave de mi felicidad
En la medida en que lo pueda volver a tener
Volver a ser.
Pongo letras al lado unas de las otras
Y voy levantando paredes
Hago una casa que habito
Respiro allí
Allí está todo lo que amo
Los sueños que tuve y florecieron
Y también los que se perdieron.
Sigo alegrándome cada vez que me junto
A gente en busca de sí misma
Gente que no se entrega
No pierden la fe
Insisten en la identidad la memoria y la conciencia.
Es todo o que necesito
La poesía que me repone en el tejido del universo
El canto del pájaro que me recuerda un tiempo
De solamente cantar y anidar un tiempo que vendría
Vino y se fue
Volvió y vuelve cada vez que lo declaran muerto.
En medio de las rendijas acecha Dios
Y ahora ya la noche se va yendo hacia el mañana.
Todas las mañanas son una sola mañana
Y la misma hora de ahora es la hora
Que me aguarda y nunca pasó.
Es la misma casa. Las mismas flores.
El mismo cariño familiar.
Nada cambió y nada es igual.
Sólo mis pasos y vos que me escuchás.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/

Pingback: Itinerario – LiberaPensado