Venían acumulándose las memorias, imágenes, sentimientos. Después de varios días, se empiezan a montar unas en las otras, como un romepcabezas. Las chicas en la playa, tomando baño. Tu caminata con ella por la arena. El mar de Cabo Branco.
A veces tengo la impresión de que la vida es uma realidad visual. Imágenes de centellas como centros, líneas que conectan todo con todo. La vida como una realidad material. Las personas como sonidos, notas musicales.
De pronto ayer, en Carapibus, escuchabas varias conversaciones al mismo tiempo, y te dejabas llevar por ese mundo sonoro. Te integrabas en una realidad unitaria, única. La fragilidad de la vida, nuestra perecibilidad, el eterno retorno de todo lo que existe, en el movimiento contínuo de la vida.
La vida como una realidad auto-contenida. De pronto hay horas en que fluyes en la totalidad, eres una parte integrada e integrante de todo lo que existe. De repente ya no necesitas hacer tanto esfuerzo para vivir, no te esfuerzas tanto, o no te esfuerzas casi ya nada, para ser, eres quien eres. La persona que sos.
No es que hayas llegando al paraíso o cosa así por el estilo, pero es que hasta los conflitos, que cada vez son más indicadores de verdades que vas descubriendo, son parte de la única realidad de la cual formas parte.
Quien sabe sea el resultado de tu decidida aceptación del camino de Jesús, una progresiva actitud de abandono a la mano de Dios, lo que no te exime del discernimento, pero te integra en la dinámica de la vida de una manera cada vez más completa. Agradeces, en esto, y en todo, agradeces.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/

