Impresiones

He dedicado considerable tiempo de mi vida a escribir. Esto me ha ido trayendo más cerca de mí mismo. He podido ir viendo mi vida y a mí mismo de diferentes maneras. He ido limpiando, como si dijéramos, la vista.

Ahora veo mejor y me veo mejor. Por supuesto que este ejercicio se nutre de algo que me es muy querido: el escuchar. Escuchar es prestar atención, es saber qué está pasando. Es también estar presente totalmente.

Cuando escucho me siento parte del mundo. Ahora vengo de Jacumã. El mundo en que viven estas personas en este poblado del litoral sur paraibano, es muy singular. Es como si no tuvieran ningún apuro.

Tampoco viven a la defensiva. Están dispuestas, disponibles. Es como si el tiempo se hubiera detenido. Escuchan con toda atención. Se expresan con la mirada, y con su propio estar ahí. Sonríen naturalmente.

Muchas veces voy a Jacumã solamente para sentir estas sensaciones. Hoy me preguntaba si yo ya había vivido así alguna vez.

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