Basta de Temer

13715981_1768861560051529_1557473906897541594_nComo muchas otras personas en este país, me empeñé, durante todo este tiempo de resistencia al golpe de Estado en Brasil, en decirle que no a lo que la ciudadanía y el sector democrático y popular repudiamos.

No, no, no. No a la violencia policial. No al cercenamiento a la libertad de expresión. No a la super-explotación de quienes trabajan. No al ataque a los derechos sociales y humanos. No a la violencia contra las minorías y contra la mayoría.

Pero todo este esfuerzo me ha llevado a quedar casi exhausto. Voy a seguir resistiendo pero de otro modo. De otras maneras. Hay tiempo de estar en lo que se podría llamar la línea de frente, y tiempo de volver a lo que es más propiamente lo de uno. Las formas más personales de actuar y de estar en el mundo.

Cuando veo que los Frentes Brasil Popular y Povo Sem Medo se vienen aproximando hacia una acción más conjunta y concertada. Cuando veo que la resistencia comprende un número significativo de organizaciones y movimientos, sindicatos y colectivos de los más variados sectores de actividad, puedo aflojar un poco. Refluir.

Sé que mi naturaleza no me dejará en paz por mucho tiempo, pero ahora al menos, puedo permitirme un cierto reflujo. Remansar, como dice Francisco. Volver a lo que me pertenece más de dentro. Más el color y la poesía. Más la literatura. Más esos mis mundos mínimos, donde existo y resisto. Menos Temer. Más yo.

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