“No es necesario precipitarse artificialmente en ninguna dirección. El destino se cumple por sí mismo, y, para ese entonces, uno se encuentra preparado.” I Ching. El libro de las mutaciones
Esta mañana, esta frase me ha venido acompañando, y lo sigue haciendo ahora de tarde. Me tranquiliza. No es necesario precipitarse artificialmente en ninguna dirección. El destino se cumple por sí mismo.
Esta frase, una paila de cobre, y un amarillo en medio del rojo.
Están siendo excelentes compañías, que agradezco.
En la foto, un árbol Ficus, en el patio del CEFOR de João Pessoa, Paraíba

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
