Un solo tiempo

¿Cuántos tiempos al mismo tiempo?

¿Qué presente?

Hoy está instalada una ideología del presente.

Como si hubiera un tiempo sin pasado, sin historia, sin memoria.

Como si hubiera sólo el instante, el momento, y nada más.

Escucho estas cosas y soy desafiado a tener una paciencia que no tengo.

Por supuesto que salgo al cruce, como salí ayer en una conversación donde se dijo esto: sólo tenemos el presente.

Tuve que decir que sin pasado no hay presente, ya que el propio presente es una construcción pasada.

El piso que piso no surgió en este momento, las palabras que uso no me llegaron en este instante, tienen su historia, sus connotaciones adquiridas a lo largo del tiempo.

Así también yo no nací (y nazco, sin embargo) en este instante, a cada instante, en todos los momentos.

Soy una suma de tiempos, una intersección simultánea y discontínua, y también parcialmente armonizada, de espacios, sentimientos, sentidos, sensaciones, actitudes, acciones, papeles, deberes, obligaciones, etc.

Esto hace que yo solamente pueda decir que vivo muchos tempos al mismo tiempo.

Lo he venido investigando y practicando en la vida diaria, así como en las clases de sociología y en las rondas de Terapia Comunitaria Integrativa.

O sea, donde estoy, soy uno y muchos.

Puedo decir con tranquilidad que soy de 8 a 80 tiempos al mismo tiempo. Esto es aproximado.

Con el tiempo podré, o no, estabelecer con exactitud la totalidad de tiempos presentes en el presente.

Tiempo de sentir

Tiempo de amar

Tiempo de recordar

Tiempo de construir

Tiempo de luchar

Tiempo de escuchar

Tiempo de hablar

Tiempo de organizar

Tiempo de jugar

Tiempo de pelear

Tiempo de iluminar.

Lo que sabemos del tiempo, es que en algún momento se acaba.

No es, por lo tanto, una investigación ociosa.

Tiempo de crear

Tiempo de pintar

Tiempo de dibujar.

Tiempo de parar.

A medida que me he ido descubriendo y reconociendo plural y diverso, multidimensional, voy encontrando más paz.

Tiempo cromático

Tiempo mandálico

Tiempo de gritar

Tiempo de llorar

Tiempo de patalear

Tiempo de nacer

Tiempo de morir. Este tiempo no lo elegimos, viene por sí mismo.

Los demás tiempos están presentes si estamos presentes.

Y si tienen tiempo, hagan sus propias listas y las vamos juntando, a ver cuántos tiempos conseguimos reunir.

Tiempo de descansar

Tiempo de florecer. Este tiempo viene después de las lluvias.

Tiempo de reír. Este tiempo siempre nos hace bien, si es que no nos burlamos de las demás personas.

Si no estamos presentes, si ningún tiempo es nuestro, atención: la vida se va yendo. Es mejor alertarnos e ir em busca de lo que nos pertenece.

A la altura de la vida en que me encuentro, veo que mis tiempos se han ido integrando, cosiendo, por decir así, hasta llegar a ser un solo tiempo.

 

 

 

 

 

 

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