Hay algunas cosas muy valiosas en nuestra vida, que quedan como que en un terreno resguardado.
Una expresión de sentimientos de una persona muy querida, de la mujer que amas.
Una manifestación de reconocimiento o de agradecimiento de un amigo también muy querido.
El recuerdo de personas muy entrañadas en tu alma, de repente redescubiertas en una dimensión propiamente esencial de tu existencia.
Las saudades de personas que te son muy caras, que viven lejos, pero que tu memoria trae al momento presente, y por las que nutres afectos intensos e íntimos.
Una callada sensación de agradecimiento de tu parte, por el número vasto de personas que te dispensaron su afecto y su socorro, en tantas oportunidades de tu vida.
En tu corazón todos estos sentimientos forman una tela muy fuerte en la cual te sientes seguro y apoyado.
Esta tela une todos los pasos que diste en tu vida, y los que darás, pues el amor es lo que mueve al mundo.
