Está bien el hacer, el decir, el proyectarnos en proyectos, no hay nada de malo en eso. Al contrario, es una faceta necesaria de la existencia humana. Pero también está el silencio. El silencio como acogimiento en la totalidad, el silencio como respeto a lo desconocido.
Sobre esto, me gustaría decir algo: cuando no tengo la palabra (interna o externa), es mejor no decir nada. Esto es lo que entiendo ahora, por silencio. Si no sé algo, si no sé lo que me pasa o te pasa, o si simplemente no tengo nada que decir, no digo nada.
Esto no es fácil de practicar. Hay una especie de estímulo constante para la acción. Lo que no es acción, parece tiempo perdido. La contemplación, la reflexión, el detenerse antes de hacer algo, parecen actitudes desvalorizadas. No lo son.
Talvez la circunstancia de estar de vuelta a mi ciudad natal, Mendoza, me haya traído com más fuerza algunos sentimientos que trato de compartir. Una sensación de que puedo dejarme llevar. Durante años, traté de hacer las cosas a pulmón, darle duro.
No hay nada de malo en esto, repito. Pero está también lo otro, el movimiento contrario, dejarse llevar. Estoy ensayando esto, no sin dificultades. Esta actitud de abandono, receptiva, permite un venir hacia lo que está aquí, al momento actual, a lo presente.
Dá una sensación de integración, de ser entero, de estar por entero. Vienen a mí las palabras de Julio Cortázar en su largo poema en prosa, ¨Después hay que llegar.¨ Llegar no se sabe bien a qué, pero llegar. En su escrito intitulado ¨Manual de instrucciones¨, en Historias de Cronopios y de Famas, Cortázar también nos da una pista.
Nos hace un llamado, una exhortación: salir a la calle y encontrar la calle. No la calle pensada, sino la calle. En La vuelta al día en 80 mundos, en el capítulo llamado ¨Del sentimiento de no estar totalmente¨, nos dice una frase que es clave para esta tentativa de venir a lo que está aquí. Dice que a literatura disuelve la falsa objetividad creada por el intelecto raciocinante y la codificación cotidiana.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
