Seguridad y confianza

Sólo el hecho de saber que están cerca mi libretita, mi cuaderno y mis libros, ya me tranquiliza. Me da una sensación de paz. Puedo meterme allí de pronto.

Y no hacerlo no es no hacerlo. Es saber que puedo hacerlo si quiero. La cantidad de libretas y cuadernos escritos es enorme.

Los libros ordenados en los estantes, me dan una sensación no sé si de pertenecimiento o familiaridad, o las dos cosas. Anoche estaba en el sindicato docente. Sólo de saber que mi libreta estaba allí a mi alcance, me tranquilizó.

Escribí algunas cosas, que se sumaron a otras de cuaderno. Y salió de allí un poema. Un poema no es un producto. Es una reunión, un juntarse.

Esta mañana salí a caminar y sentí el sol y el viento. Esa caricia me tranquilizó. Sentí placer. Andar en medio de la gente, disfrutando de la vista y el paisaje, me hizo bien.

Siento más seguridad y confianza. Fortalezco mi estar en el mundo. Reorganizo mis memorias. Fortalezco también mi fe, que se hace cada vez más real y más concreta, en la medida en que voy siendo cada vez más lo que hago, lo que digo.

Seguridad y confianza. No necesito proyectar miedos ni revolver rencores. El pasar de los días me va mostrando que fui capaz, y sigo siendo capaz de enfrentar victoriosamente cualquier situación. Ví las raíces de un árbol, que me impresionaron por su belleza.

Deixe uma resposta