Revolución en casa y en la calle

La noche está oscura. Esto, en sí mismo, no es novedad, ya que las noches, salvo las de luna llena, son oscuras. Ya lo decía San Juan de la Cruz, en “La noche oscura del alma”: Para ir adonde quieres, haz de ir por donde no quieres.

La noche está oscura y llueve. Si hubiera dicho solamente que la noche estaba oscura, no habríamos ido necesariamente muy lejos. Al agregar que llueve, necesariamente vienen los Beatles, en su memorable Rain. Cuando llueve, ellos corren y cubren sus cabezas, pero yo te digo que si llueve o hay buen tiempo, es una cuestión de conciencia. A state of mind, para ser preciso.

Los Beatles tienen sentido del humor, sobre todo –pero no exclusivamente—Ringo. Sabían decir las cosas. En Revolution también dicen que si quieres cambiar al mundo, cambia tu mente primero. ¿Qué mundo es el que puedo cambiar? Gandhi dice: Puedo cambiarme a mí mismo. Cristo nos dice lo mismo: cámbiate a ti mismo. Hazte pan de vida, árbol al borde del camino, como decía Dom Fragoso, donde el caminante se guarece y los pájaros del cielo hacen sus nidos.

Mamá vivía recordando palabras de los místicos cristianos. Además de San Juan de la Cruz, Teresita del niño Jesús, Santa Teresa de Ávila (Hombres necios que acusáis a la mujer, sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis). Mi papá también: San Francisco de Asís, Kempis, Simone Weil, el Abate Pierre, tantos otros. Me crié en un clima así. Cristo en casa, y en la calle, revolución

Revolución en casa y en la calle.

Deixe uma resposta