Rehacer

La posibilidad de venir a este espacio crea la sensación de que es posible seguir insistiendo. Resistiendo. En un momento en que pareciera que hubiérmos perdido las raíces, la historia y la memoria, la identidad, el sentido de pertenecimiento y el propio sentido del vivir, resurgen con fuerza la capacidad resiliente y el empoderamiento personal y comunitario.

La apuesta en el aquí ahora. La familia, las amistades, la colaboración recíproca. La fe, el arte, la cultura, la ciencia, la filosofía, la poesía. Lo que es propiamente humano se potencializa al máximo cuando está al borde de la extinción.

El Brasil que venía constituyéndose como un país para sí y para el mundo sufrió duros golpes desde 2013, cuando Aécio Neves, el candidado derrotado del PSDB a la presidencia de la república, anunció que irían a sacar al PT del poder. Lo hicieron.

Persiguieron sin piedad a Lula y lo condenaron sin pruebas. Deshicieron el orden constitucional, pervirtieron la justicia, consolidaron un legislativo dócil a la política de exclusión social y explotación tan del gusto de las élites oligárquicas.

Pero el país sigue vivo. Retrocediendo en todo lo que fueron conquistas sociales y laborales. Volvió el hambre y el desempleo. El gobierno ilegal e ilegítimo surgido del golpe de estado de 2016 revivió el más lamentable estado colonial que este país conociera.

Ahora retardan la vacunación. Muerte es el programa de este gobierno. Y al decir gobierno estamos diciendo legislativo, ejecutivo y judicial. Este país se va a vacunar, sí. Morirá mucha gente debido a la voluntad asesina del actual gobierno nacional.

Pero quienes sobrevivan tendrán que aprender a tomar más en serio la política. Política no es solamente partidos y estado. Es cotidiano. Es buen día y buenas tardes. Es respeto a las diferencias. Es crecer con la convivencia diversificada. Es ver lo humano más allá de lo ideológico. Es ver la verdad más allá de la desinformación y la calumnia.

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