Presencia

Hoy me gustaría referirme a algo que me viene llamando la atención desde ya hace bastante tiempo. Es el hecho de que algunas personas nos impresionan positivamente a través no de esta o de aquella cualidad que tengan, sino por presencia. A veces la mera evocación de sus nombres, nos trae aquello frecuentemente impronunciable, que en esos seres nos impresiona y nos hace bien. Si hacemos algún esfuerzo más preciso y minucioso, talvez podamos saber exactamente de qué se trata, qué es lo que en esas personas nos impresiona y nos hace bien. Si no lo hacemos, de igual modo ese efecto benéfico sigue ejerciéndose sobre nuestra persona. En este momento, me vienen a la mente algunas de esas personas, y talvez como ejercicio, vendría bien mencionarlas. Pero por tratarse de un artículo que estás leyendo, querido lector o lectora, y tal vez conozcas a esas personas, no me parece adecuado decir aquí sus nombres. Haz de tener –todos tenemos- tu propio panteón de seres ejemplares, de aquellos que solamente con evocarlos, nuestra vida cambia para mejor, se eleva, y para esta acción que no se resume a nombres de cualidades o a acciones o palabras o a sentires específicos, no me parece haber otra palabra mejor para referirnos a no ser simplemente presencia.

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