A veces uno se pone a escribir, como que para pasar el tempo. Y, al mismo tempo, a ver si viene algún buen sentimento. Cuando escribes, convocas unos mundos tan agradables, mundos infinitos contenidos en tu imaginación. Lugares que visitaste o sobre los cuales leíste, en las infinitas jornadas de lectura en las que has venido sumergiéndote a lo largo de tu vida. Entonces son aquellos paisajes cienagosos de El amor en los tiempos del cólera, de García Márquez. O bien las Crónicas Marcianas, de Ray Bradbuy. O quien sabe En las montañas de la locura, de Howard Philips Lovecraft. O quizás La vuelta al día en 80 mundos, de Julio Cortázar. De pronto evocas esos paisajes sin fin que te contienen, y por un tempo que se te figura eterno, huyes hacia esas regiones crepusculares.
Foto: Ray Bradbury

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
