NY Airport, out of Paradise
Ni la luz espectral
de la Ronda de Rembrandt
ni la soledad abisal
de cada domingo
declaro aquí, ni la sombra
sutil de esa mujer
que a veces me asalta
en las islas de oro
del sueño, ciertas noches
ni en mi lengua declaro,
exiliada de este breve
formulario torpe
como vosotros liso
y no declaro siquiera
la lluvia de bombas
que arrasa Tiro y Babilonia
ni el tributo de las petroleras
a las sagradas plumas
de los pájaros muertos
por la causa, ni desfilo
a empellones, custodiado
hasta la sala invisible
donde interroga el FBI
-y mejor que respondas
lo que esos tipos quieren oír-
es decir que no porto cara
de árabe -y al cabo tampoco
declaro haber ejercido
actividades antiyankis
como el oficio de poeta
en este limbo dudoso
de un Mundo Feliz-
Para despedirme
insulto en danés a los brutos
con la sonrisa mejor
y sacudo apenas el polvo
de mis zapatos
en el suelo de su adorable
país de mandriles
