Noche de luz

Me pareció que este podría ser un buen título para un escrito en que relatara lo que fue la noche pasada. Noche de luz. Ver las cosas y verme. Verme en la oscuridad. La cura pasa por la memoria. Recordar es lo que me ha ido sanando.

Saber que sí, ocurrieron esos hechos que me lastimaron. Esto me generó capacidad resiliente que me permitió seguir adelante. Yo mismo me transformé en una estrategia de superación y enfrentamiento.

No es que yo tenga que ir a buscar no sé qué receta o recurso mágico para seguir adelante. Basta seguir siendo yo y nunca olvidarme de mí. Cuando supe esto, cuando vi esto, cuando me vi y me veo y me sigo viendo, está todo bien.

Yo soy la fuerza. Incontables veces me dijeron que olvidara, que aquello ya pasó, y yo me sentía mal, me sentía un burro. ¿Cómo es que cualquiera me decía que aquello ya había pasado, y para mí estaba todo presente?

Lo que no había pasado, lo que no pasa, es el recuerdo doloroso. Esto es lo que queda. Y justamente este es el recuerdo que tengo que mantener para saber qué es lo que me mueve hacia adelante. Qué es lo que me moviliza para seguir.

Hay toda una industria del olvido. La dictadura la empezó a practicar cuando todavía estaban en el poder. Que aquello no sucedió. Que no fueron tantos/as los/as muertos ni desaparecidos/as. Esto confundió mucho. Yo también me confundí. Imposibe no confundirse.

Tuve que ir atrás, investigar, encontrar los informes y publicaciones de CONADEP, del CIDH-OEA, de la OPS-OMS. Había sucedido, sí. Y era mucho peor de lo que yo recordaba. Era y es una política de destrucción de la persona. Destrucción de la identidad, la familia, la memoria.

La clave es la memoria. Todo esto está a la orden del día. Hoy tratan de implantar un presente sin pasado. No existe presente sin pasado. Esto es elemental. El presente es pasado que todavía no pasó o que está pasando otra vez.

La dictadura sigue pasando como si no hubiera pasado. Siguen las muertes, las ejecuciones, la negación del exterminio. Yo al contrario, cada vez más soy historia viva. Libro vivo. En Brasil el gobierno neonazi destruye la educación. Saben lo que hacen. Completan la tarea que las llamadas redes sociales practican todos los días.

Por suerte está la noche. Estado de alerta. Nunca más. Olvidar es repetir. Nunca más. Y nunca más es nunca más exclusión social, abuso de poder, invasión de privacidad, injusticia, fuerza bruta, engaño, confusión, mentira, difamación, falsedad, duplicidad. Menos mal que existe la noche para ver.

Veo mejor en la oscuridad. Lo que tratan de esconder, eso es justamente lo que mejor veo. Para eso estudié, investigué, me capacité. Para ver lo que hay y no lo que dicen que hay. Investigo y estudio por mí mismo inclusive en el terreno del arte y de la fe. Que no me roben los sentidos. Ya no tengo mucho tiempo. Es todo mío. Peleo para que así sea.

Deixe uma resposta