Mantener el ánimo

El día ya se va yendo. Las nubes, imponentes, dibujan su presencia en el cielo. Los pájaros cantan. El viento va disminuyendo. La luna en seguida saldrá a mostrar su silueta. Y yo aquí tratando de registrar algo que me haya quedado de esta jornada.

Tratar de no perder el ánimo. Encontrar sentido en el estar vivo. Sigue maravillándome esto. Vivir. Amar. Andar por el mundo, así sea por el jardín o por la plaza. No importa adónde. Ver cuánta variedad de actitudes y comportamientos existe.

Trato de no engancharme en el combate al mal, pero no es fácil. Tuve que repudiar un mensaje misógino en la red de residentes del condominio. Naturalizar la violencia no es camino. Nunca lo fue. Más bien me parece adecuado y correcto, tratar de mantener la conciencia sobre los límites de lo que es justo.

No hay “chistes” homofóbicos, hay homofobia. No hay “chistes” sobre negros o negras, hay racismo. Me admira la ignorancia o la mala índole que se esconde por detrás de esto. No tengo tolerancia con la intolerancia.

Me anima la Red Internacional de TCI en español, que va exactamente en la dirección de la humanización. Respiro mejor cuando me encuentro con esta gente. Soportar a los demás es un ejercicio de paciencia, que no siempre tengo.

Ni sé si deba tener siempre. He tenido algunas sensaciones que me dan la evidencia de la finitud. Cada instante se me hace más y más precioso. Es como si una luz y un amor infinitos me rodearan por todas partes. No tengo palabras para expresar mi agradecimiento por estar vivo.

Deixe uma resposta