Intuición

thYo no sé si Brasil volverá a ser una república de las bananas, como los actos del gobierno ilegal e ilegítimo hacen temer.

Yo no sé si Brasil volverá a ser una republiqueta oligárquica, con una masa de excluídos y excluídas de los bienes comunes que la civilización debería ser capaz de garantir a todos sus cuidadanos y ciudadanas, como los actos de este gobierno vergonzoso permiten prever. Yo no sé todas estas cosas.

La historia es siempre sorprendente, y no me arriesgaría a hacer pronósticos. Pero en medio de todas estas incertezas y dudas, y aún en medio del comprensible temor que se insinúa en situaciones como éstas, me permito vislumbrar una esperanza.

Lo que me ocurre en este momento, es algo que viene de mis experiencias del pasado, de vida bajo regímenes ilegales e ilegítimos como éste, regímenes basados en la mentira y en la explotación, en la arbitrariedad y en la injusticia. La vida es posible bajo esas circunstancias, también. No es lo que a uno le gustaría.

No es lo que corresponde, de acuerdo con las ordenaciones constitucionales y legales. Pero es lo que se puede llegar a presentar. Y si es esto lo que puede llegar a establecerse, si de hecho estamos frente a la caída de la democracia y del orden institucional, como los actos de la delincuencia actualmente en el poder demuestran, habrá que volverse hacia lo más próximo.

A lo pequeño e imperceptible. La vida inmediata, esa que no depende de nadie sino de uno mismo. Aquí se encuentra una fuerza invencible, que no hay dictaduras ni gobiernos ilegales o ilegítimos que puedan destruír. Es algo que no se compra con dinero ni se puede amedrentar con el terror. Apostaré a esto, si es que esta mi intuición llegara a verificarse.

Deixe uma resposta