Identidad

Una hoja de papel delante mío me envuelve y me guarda. Es un barquito, una casita, un lugar tranquilo y seguro.

Recuerdo el paseo de mañana por la playa de Bessa. El mar recibiéndome en sus olas. Ahora trato de encontrar un rumbo. ¿Será un libro? ¿Una ronda virtual de Terapia Comunitaria Integrativa? ¿Una fantasía? ¿Un sueño?

No quiero forzar nada. Quiero dejarme llevar. Permitirme simplemente estar aquí. Ha sido una larga jornada esta la de ir enfrentando miedos.

El pasado pasando y quedando solamente este presente que ahora se presenta más libre. Más pleno e integrado. Una flor naciendo o ya nacida. Menos obligaciones. Más placer. Más un dejarme estar. Como si mi lugar fuera nada más ni menos que este ir y venir, este respirar que me contiene y me une.

Buena parte de mi vida ha sido y sigue siendo la búsqueda de un lugar. Mi lugar. Como si tuviera que irlo haciendo a todo instante. Como si vivir no fuera sino este contínuo ir abriendo un espacio.

Ella es mi lugar más seguro y permanente. En ella me rehago y me reencuentro cada vez que la vida me golpee. Un puerto seguro. Yo soy agua. Sol. Río. Piedras.

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