Esperanza

Llega el fin de año, y con él, los recuerdos. Las fiestas de Navidad y Año Nuevo. ¡Tantas ya a lo largo del tiempo!

Y ahora que veo lo que soy, lo que es, lo que está, parece que no hubiera pasado ni un único día. Es como si otra vez estuviera en los primeros momentos de mi existencia, siendo que ya estoy más bien al borde del crepúsculo.

La misma brutalidad e injusticia en los escenarios macro, y a veces también cerca. La misma impunidad, aparentemente. Pero el tiempo pasa y cambian los lugares. El juez o la jueza soberbios e impíos, pueden de repente verse en el banquillo de los acusados. Esto es un sueño. Déjenme delirar un poco.

Hago un lugar para la esperanza más sencilla. Aquella que se anida en el canto de los pájaros y en el soplar del viento. Aquella que se confunde con el simple pasar de la vida. Aquella que solamente necesita de un poco de espacio para dibujar, leer, jugar con colores.

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