Le faltan horas al día
Todo florece y se multiplica
Cuando no juzgo ni me juzgo
Todo me alegra y me sorprende.
Es maravilloso estar vivo.
Un embelezamiento.
Recuerdo un poema que mi madre recitaba.
Es de Juana de Ibarbourou:
“¿Qué es esto? ¡Prodigio!
Mis dedos florecen
Rosas, rosas, rosas
A mis dedos crecen.
Mi amante besome las manos
Y de ellas brotan rosas como estrellas.”
(17/08/2024)

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
