Vengo centrándome cada vez más en lo que me hace bien. Lo que me da placer, lo que me trae alegría y felicidad. Trato de ir más bien aceptándome. Aceptando mi silenciosidad, en vez de pensar que tendría que decir no sé qué cosas, o defenderme de no sé qué o no sé quién.
Trato de no ir a los encuentros familiares o en general al encuentro de personas, sea en reuniones o donde sea, en la calle, en un comercio, en la academia, prevenido, preparado, como quien va a ejecutar un papel. Trato de insertarme en la acción.
¿Cómo lo que hago se inserta en mi historia de vida? Y sobre todo: ¿De dónde viene mi fuerza? Esta última pregunta me sitúa exactamente en el lugar del placer. El placer de estar vivo. El placer de vivir. Así paso de la mañana a la tarde. Y de un momento a otro.
Respiro hondo. Vivo en comunidad. No estoy solo. En la perspectiva total de mi vida, siento estar habitando una memoria o un conjunto de memorias que me contienen y me guardan. Así voy fluyendo más en el mundo y en la vida.
Aún los conflictos o diferencias terminan por agregarme elementos de integración y aprendizaje. Al aflojar actitudes y prisiones mentales y emocionales, la sensación de placer se va haciendo más bien permanente.
El cuadro colorido que ilustra estas anotaciones, representa los distintos centros energéticos del ser humano, así como las emociones y valores fundamentales de que estamos compuestos.
Después de toda una vida dedicada al arte como forma de ejercicio de la creatividad y de la inserción en la realidad, puedo decir que cada vez me siento más a gusto en el mundo en que vivo, plural y diverso como yo, como todo lo que existe.
Me río más, valorizo más la vida vivida que las interpretaciones o juicios o prejuicios u opiniones o ideologías.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
