Para celebrar una vez más mi recientemente recuperada identidad, decido simplemente hacerles partícipes de lo que viene siendo este hecho tan significativo. En primer lugar, decir que esto de tener otra vez un año de vida, o tres, según la perspectiva, no deja de ser algo realmente admirable. Divertido, venturoso, como quien dice, ya que es estar habitando un mundo nuevo, desde un lugar nuevo. Novedad por dentro y por fuera. Ver que en realidad no existe ese “dentro” o “fuera.” Unidad es lo que siento. Anidamiento. Acogimiento. Pertenecimiento.
Para quien no esté al tanto de lo que se trata, diré que es nada más ni nada menos que estar de nuevo habitando la persona que fui antes. Antes de cualquier sensación de abandono o rechazo. Plenamente yo desde el vamos. Una vida orientada a la felicidad, la alegría, el placer. La construcción de libros y revistas como esta que tienes en manos, querida lectora o lector. Estar de nuevo en mi lugar es una sensación de las mejores, sino la mejor que existe. Hacer lo que quiero, y hacerlo porque me gusta, porque me da placer y me llena de alegría. Saber aún que me leen compañeras y compañeros Terapeutas Comunitarios de Colombia, Ecuador, Brasil, para citar solamente quienes me lo han hecho saber, es motivo de una satisfacción profunda.
Que mis libros sobre la Terapia Comunitaria Integrativa estén disponibles para el público lector, tiene para mí un sentido inmenso. Labor cumplida. Misión cumplida. Conciencia tranquila. Que esos libros y artículos estén al alcance de cualquier interesado o interesada, en este mismo lugar donde escribo hace ya más de 24 años, tiene el sabor de una victoria. La historia y los sentidos, la memoria y la sensibilidad, el placer, la risa, la alegría, son inconmensurables. La TCI ha vuelto a brotar y sigue actuando en el territorio donde nació en João Pessoa (Paraíba, Brasil). Mangabeira, para ser más preciso. La UFPB, para ser también bien preciso. Tenemos el orgullo de celebrar con las y los continuadores de nuestra siembra, la continuidad y expansión de esta acción ciudadana centrada en la recuperación de personas. Reconstrucción contínua del tejido social. Potenciación de la capacidad de personas y comunidades.
Más acá del noticiero que presenta sin cesar escenarios de lo que no es humano ni valioso, la buena noticia. La TCI sigue arraigada en el mismo barrio donde nació merced al trabajo voluntario y a la acción extensionista de docentes y alumnos/as de la UFPB. La universidad pública sigue siendo espacio de liberación de identidades. Personas de diversos lugares y estamentos sociales, generalmente vulnerables, rehacen sus vidas del mismo modo como lo vengo haciendo yo, que soy uno de los participantes de esta acción. Volver a ser quien soy, y hacerlo de la única manera como es posible: colectivamente. Comunitariamente. Dándonos las manos. Resignificando la historia de vida. Viniendo al centro del escenario.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
