Camino

Volver a casa

Estar en casa

Poner un ladrillito cada día

Subir un poco más hacia arriba, hacia el sol

Andar por ese camino de luz por donde voy

Sabiendo que siguen en mí las marcas que me quedaron

La vida me fue modelando

Y yo fui rehaciéndome, a mi favor

Aprendiendo a quererme todo día

A aceptarme como soy, no “perfecto”

Aprendiendo a confiar a medida que me voy conociendo más

Descubriendo cada día algo nuevo, algo bueno, algo que me sorprende y me estimula, me da esperanza.

Sabiendo que tengo un lugar en la construcción de un mundo mejor.

No me distancié de mí mismo. Sigo conmigo, como sea.

Cada vez más fuerte. Más abierto al mundo.

Viendo más lo que me asemeja a lo que me rodea.

Sabiendo que puedo decir que no.

Y que lo que quiero, me hace responsable de lo que hago.

No soy mejor que nadie. Pero no me siento tampoco menos que nadie.

Aprendo a ver mi valor y respetarme.

Y veo que a mi alrededor la gente me trata también con respeto y consideración

Formo parte de una historia

Muchas historias cosidas

Y la mía me enorgullece, siendo como es, una historia simple

Alguien que, no habiendo sido pobre, luchó contra la pobreza y la exclusión

Mi manera fue la de abrir puertas, acoger, abrir espacio

Lo hice sobre todo escribiendo y publicando

También andando en medio de la gente

Silenciosamente

Pintando.

Simplemente estando.

Por presencia, como decía mi madre.

Junto con gente que se mueve, como yo

Que se busca y se encuentra. No desiste.

Pariendo aún con dolor o como sea

Un nacimiento cada día, toda hora.

Deixe uma resposta