Argentina: defender la democracia

No puedo dejar de expresar mi preocupación frente a la onda de saqueos que viene ocurriendo en varias ciudades de la Argentina. Saqueos de supermercados, y, parece, también de otros comercios. Esto despierta reminiscencias de 2001, la ola de saqueos en Buenos Aires y en otras localidades, que precipitó la caída del gobierno de De la Rua.

En aquella oportunidad, como en esta, la prensa mostró las cosas de manera bastante asustadora. La industria del miedo. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner acusa a la oposición (Movimiento Libres del Sur, CGT de Hugo Moyano, Movimientos Barrios de Pie, movimentos de izquierda), que se defende devolviendo las acusaciones. Tropas de gendarmería en Rosario.

¿Qué escenario es este? ¿Qué se está moviendo por detrás de los saqueos, de los intercambios de acusaciones, en este clima de miedo e incerteza que se crea cuando la prensa muestra escenas que despiertan temores de retorno de un pasado no muy distante? Es bien sabido cómo en la Argentina, los desórdenes han sido usados como pretexto para la quiebra del orden institucional.

No creo que la cidadania argentina esté dispuesta a permitir que se retroceda a tiempos en que el terrorismo de Estado imponía la ley del miedo. No se debe permitir que se minen las bases del orden democrático, el único capaz de garantizar el respeto a la vida y a los derechos de la ciudadanía.

Por más que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner haya ido demasiado lejos en sus ambiciones de controlar totalmente la vida social y política de la Argentina, no deben dejar de darse cuenta del peligro a que han llevado al país, al punto de criminalizar la protesta social, demonizando las oposiciones, como si el país fuera monopolio de un grupo, de una ideología, de una tendencia.

Un país es más que un partido, es más que un grupo gobernante. Deben investigarse los saqueos a supermercados, que, sospechosamente, ocurren días después de otra de las marchas con que la oposición argentina (social, política, sindical, barrial) mostró su descontento con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. La ciudadanía debe mantenerse alerta.

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