Esta mañana estaba en ANSES esperando que me atendieran, para obtener mi CUIT/CUIL. En un cierto momento, me dí cuenta de que me estaba preocupando con cosas sobre las cuales tengo poco o ningún control.
Entonces volví adonde estaba, a la sala, al lugar donde muchas personas sentadas esperaban para ser atendidas. Miré las pantallas donde se anunciaban los números de quienes iban a ser atendidos, y los nombres de personas que estaban siendo llamadas.
Ví las funcionarias que estaban en los mostradores del lado derecho, donde yo estaba. Una joven recibía explicaciones de la señora que me había dado el turno al llegar. La muchacha parecía contrariada por tener que volver en otro horario, para contactar a otra funcionaria.
La funcionaria que estaba hablando con ella le decía que si no la encontraba a ella, subiera al primer piso y preguntara por otra persona, cuyo nombre le dijo. El salón estaba lleno. Mujeres con sus hijos en los brazos o en cochecitos.
Una de ellas salió del baño con su niña en brazos, que estaba vestida como ella y se parecía a ella. Por la ventana del fondo, se vio la luz del sol.
Conversando con mi esposa, que estaba a mi lado, descubrimos que había una posible solución para lo que me preocupaba. Si lo sería o no, lo sabríamos más tarde, al volver a casa. Lo que importaba en ese momento, era haber descubierto que estaba mejor donde estaba en ese momento. Ahora, esto. Cada instante es precioso.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
