Weber inédito

Presentar Max Weber: Ciencia y Valores al lector de habla castellana es más que una tarea ardua. Puede ser casi un ejercicio de lo inimaginable. El libro se encuentra en su segunda edición brasileña (São Paulo: Cortez Editora, 2001) y es una adaptación de la tesis de doctorado en sociología que su autor defendió en la Universidade de São Paulo en 1993. Su introducción fue publicada en 2003 por el diario independiente iberoamericano La insignia y figura entre los artículos más leídos por quienes frecuentaron la página.

Talvez estas líneas puedan ayudar a que el resto del libro llegue al lector y la lectora de habla hispánica, bajo la forma de un libro como cualquier otro, en papel y con tapas, a precio económico, como conviene a una obra que no se destina con exclusividad –ni siquiera especialmente—al público académico.

Concebido como una revisión de las concepciones de ciencia que animaron Max Weber a construír, en las postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX, una de las fundamentales vertientes de la sociología –la sociología comprensiva–, el libro deshace uno de los mitos tan difundidos por la ciencia social de inspiración estadounidense: el de la supuesta indiferencia ética de Max Weber frente a los dilemas del hombre moderno, a las vueltas con mecanismos de dominación tan sutiles como poderosos: aquellos que lo empujan a la rutina de una vida sin sentido, sometida a las constricciones de la mecanización rutinizada, la burocratización robotizante, las conveniencias el patrimonialismo, la venalidad del cientificismo del establishment académico, el oportunismo, la domesticación, el capricho, entre muchos otros factores que son explorados en el libro de Rolando Lazarte.

El prefacio de Alder Julio Ferreira Calado, doctor en sociología por la Université de Paris 8, conocido pedagogo freireano animador de trabajos educativos en campamentos de trabajadores rurales del nordeste brasileño –bien como en los intersticios de la estructura universitaria—destaca la pertinencia de la relectura de Max Weber presentada en el libro aún inédito en español: la urgencia de la recuperación de este clásico de la sociología que, tal como Karl Marx, fue convenientemente deformado por las lecturas domesticadas oriundas del mandarinato académico, la mediocracia universitaria tan a gusto con las modas emanadas de los centros de poder que lucran con la deshumanización del ciudadano común, ese ejército de mercenarios sin otro norte en su conducta que la autoperpetuación en los puestos de poder ofrecidos por las estructuras fosilizadas del saber en que se repite y refuerza la alineación de que vive el sistema en que sobrevivimos.

Hay que destacar que la revisión del pensamiento de Max Weber que se ofrece en el libro inédito de Lazarte se basa en la relectura de textos del sabio alemán, bien como en algunos de los más destacados intérpretes de su obra, tales como Florestan Fernandes, Sedi Hirano y Richard J. Bernstein, ente otros. Destonando de las lecturas eruditas que omiten lo esencial para sepultar al lector bajo una montaña de citas irrelevantes, el autor explora la raíz del emprendimiento weberiano, emparentándolo con quien es presentado por la delincuencia académica como su extremo opuesto: Karl Marx. Weber defendería una ciencia social avalorativa, resignada, acrítica, útil para cualquier fin, neutra, una ciencia de medios (Cohn), mientras que el autor de los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 sería el exponente de una ciencia comprometida con la crítica y la transformación no solo del hombre como de la sociedad como un todo, al servicio de la emancipación y la plena realización de sus potencialidades restringidas por el orden capitalista.

Rompiendo esta dicotomía, mostrando su falta de fundamento científico, y su conveniencia para el establishment académico, la obra de Lazarte promueve una continuidad con otro de sus escritos inéditos en español, citado por el Dr. Alder Julio Ferreira Calado en el prefacio a la obra que nos ocupa: A cidadela sociológica (1990). Publicada por la revista Humanidades de la Universidade de Brasilia, este texto confronta la promesa sociológica (C. Wright Mills) con la realidad del desencanto y la claudicación de la sociología oficial. En momentos en que –como el actual—muchos sociólogos se cuestionan sobre el sentido de hacer ciencia, conviene retornar a Max Weber para retomar las referencias. Pero, debemos aclarar: cuidado con los importados fayutos.

Aunque vengan –o talvez por venir—con el respaldo de “autoridades” de renombre de la ciencia social –cuyas interpretaciones erróneas son confrontadas con la obra de Weber en la obra inédita que comentamos–, quieren pasar de contrabando un Weber servil a lo que combatió: la renuncia moral, la claudicación ética, la resignación al materialismo objetivizante de la cultura estadounidense hoy globalizada, la obediencia a lo colectivo estandarizado, el desprecio por el desafio de vivir en un mundo sin los dioses y profetas, un mundo en que cada uno de nosotros es puesto en el trance de construír su propia escala valorativa, sus propios rumbos de acción, sentimiento y pensamiento, en obediencia al daimon interno que teje los hilos de nuetras vidas.

__________________
(*) Sociólogo. Autor de Max Weber. Ciencia y valores (Buenos Aires: Homo Sapiens, 2005). Voluntario en el Grupo de Estudos em Saúde e Sociedade, Programa de Pos-Graduação em Enfermagem, UFPB. Membro do Conselho Editorial da Revista Consciência, colaborador da Revista eletrônica Veneno e membro da base sindical da ADUFPB.

_______________________________________
http://www.consciencia.net

Deixe uma resposta